María Magdalena no fue al sepulcro porque tuviera una teoría sobre la resurrección. Fue porque amaba a alguien y ese alguien no estaba. Y cuando Pedro y Juan vieron y se fueron ella se quedó. Llorando. Sin nada que ver todavía. Sin respuesta. Sin explicación. Solo con el dolor de quien busca no algo sino a alguien.
En este episodio de Café con Cristo entramos en Juan 20 y en la historia más tierna de toda la resurrección. La mujer que se quedó cuando todos se fueron. Que lloró cuando no había nada visible. Y que escuchó su nombre pronunciado por la única voz que podía pronunciarlo así. Hay algo que este texto le dice a cualquiera que está en un lugar de dolor hoy. Que quedarse mientras lloras no es debilidad. A veces es el acto de fe más profundo que existe.
David Bisonó es el cafetero mayor y su conductor en este programa en vivo desde Orlando, Florida por EWTN Radio Católica Mundial.



GIPHY App Key not set. Please check settings